El Tarot en occidente fue descubierto cuando los bohemios llegaron a París, un pueblo de familias indias que se asentaron en la capital francesa, y según cuentan los textos traían consigo un juego de cartas que les servía para adivinar el futuro y de paso sobrevivir de las monedas que ganaban por ello, lo que parece estar claro es que ellos no comprendían el significado real de los símbolos de sus cartas. Dicen que los sacerdotes y sabios que enseñaban en las antiguas escuelas de los misterios en Egipto, al ver encima de ellos la caída del imperio pensaron y pensaron como salvar sus enseñanzas de la mano del hombre (que todo lo corrompe y destruye) y la solución fue entregarle esa tradición al hombre disfrazada de juego.